Cómo planificar el menú semanal de la familia sin agobios
Llegar a media semana sin saber qué cocinar es de las cosas que más estrés añade al día a día. Planificar el menú semanal con antelación no solo ahorra tiempo: también ayuda a comer más variado y a gastar menos, porque compras solo lo que vas a usar.
1. Elige un momento fijo para planificar
Dedica 15-20 minutos, siempre el mismo día de la semana (por ejemplo el domingo), a decidir las comidas de los próximos siete días. Hacerlo siempre en el mismo momento evita que se convierta en una tarea pendiente que se acumula.
2. Parte de una base y combina
En vez de inventar siete comidas nuevas cada semana, ten una lista de 15-20 platos que a la familia le gusten y ve rotándolos. Combina:
- 2-3 días con legumbre o cereal como base.
- 2 días con pescado.
- 2 días con carne.
- 1 día de "aprovechamiento", con sobras de días anteriores.
3. Haz la lista de la compra a partir del menú
Una vez decidido el menú, repasa cada plato y anota los ingredientes que te falten. Comprar con lista reduce las compras impulsivas y evita que acabes tirando comida que no llegaste a usar.
4. Cocina en lotes cuando puedas
Aprovecha para cocinar de una vez cantidades mayores de arroz, legumbres o guisos, y congela raciones individuales (ver nuestra guía sobre cómo congelar y descongelar alimentos). Así siempre tienes algo listo para los días con menos tiempo.
Un menú semanal de ejemplo para empezar
- Lunes: lentejas con verduras
- Martes: merluza al horno con patata
- Miércoles: pollo al curry con arroz
- Jueves: tortilla de verduras
- Viernes: salmón con ensalada
- Sábado: pasta con salsa casera
- Domingo: aprovechamiento de sobras