Cómo congelar y descongelar alimentos de forma segura
Congelar es una de las formas más sencillas de aprovechar la comida, ahorrar tiempo entre semana y reducir el desperdicio. Pero congelar y descongelar mal puede estropear la textura de los alimentos o, peor aún, hacer que no sean seguros para comer. Aquí tienes las claves para hacerlo bien.
La regla de oro: congelar en su punto
Cuanto más fresco esté el alimento al congelarlo, mejor se conservará. Si vas a congelar carne, pescado o sobras cocinadas, hazlo cuanto antes después de comprarlos o cocinarlos, y deja que las sobras calientes se enfríen a temperatura ambiente antes de meterlas al congelador para no elevar la temperatura interna del aparato.
Envasado: el paso que más se descuida
- Usa bolsas o recipientes aptos para congelación y saca todo el aire posible antes de cerrarlos.
- Divide en raciones individuales o familiares para descongelar solo lo que necesites cada vez.
- Etiqueta con el contenido y la fecha: es fácil olvidar qué es cada cosa a los dos meses.
¿Cuánto tiempo se puede congelar cada alimento?
Como referencia orientativa a -18 °C:
- Carne picada: hasta 3-4 meses.
- Piezas de carne enteras: hasta 6-12 meses.
- Pescado graso (salmón, atún): hasta 2-3 meses.
- Pescado blanco: hasta 4-6 meses.
- Pan: hasta 3 meses.
- Guisos y sopas: hasta 3 meses.
Pasado ese tiempo el alimento sigue siendo seguro si se mantuvo siempre congelado, pero pierde calidad en sabor y textura.
Cómo descongelar sin arriesgar la seguridad alimentaria
La forma más segura de descongelar es pasar el alimento del congelador a la nevera el día anterior, dejando que se descongele poco a poco a baja temperatura. Si tienes prisa, puedes usar el microondas en modo descongelación y cocinar el alimento inmediatamente después.
Evita descongelar a temperatura ambiente sobre la encimera durante horas: favorece el crecimiento de bacterias, especialmente con carne, pescado o pollo.
Un alimento descongelado, ¿se puede volver a congelar?
En general no se recomienda volver a congelar un alimento crudo que ya se descongeló, porque cada ciclo aumenta el riesgo y deteriora la textura. La excepción es cuando el alimento descongelado se cocina primero: una vez cocinado, sí se puede volver a congelar sin problema.
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