Organización y menús

Cómo hacer la compra semanal sin gastar de más

🛒 Organización y menús · 5 min de lectura

La cesta de la compra sube casi sin darte cuenta cuando entras al supermercado sin un plan. No hace falta pasar horas comparando precios: con unos pocos hábitos, se nota bastante en el ticket final.

Ve con el menú ya decidido

Si ya tienes planificado el menú semanal (te contamos cómo en nuestra guía de menú semanal), la lista de la compra sale casi sola: solo apuntas lo que necesitas para esos platos concretos, no lo que "por si acaso" te puede hacer falta.

Revisa la nevera y la despensa antes de salir

Muchas compras duplicadas pasan porque no recordabas que ya tenías medio bote de algo en la despensa. Un vistazo rápido antes de salir de casa evita comprar de más y que acabe caducando sin usarse.

No vayas con hambre

Está comprobado que comprar con hambre lleva a meter en el carro más productos, y más calóricos, de los que realmente necesitas. Si puedes, ve después de comer.

Compara por precio y no solo por packaging

La marca blanca suele costar bastante menos que la marca reconocida en productos básicos (legumbres, arroz, pasta, congelados) sin diferencias relevantes en calidad. Fíjate también en el precio por kilo o litro, no solo en el precio del envase, para comparar productos de distinto tamaño.

Aprovecha las ofertas solo si las vas a usar

Un "2x1" no ahorra nada si acabas tirando la mitad porque caduca antes de que te la comas. Las ofertas solo compensan en productos que ya ibas a comprar o que se conservan bien (congelados, conservas, productos no perecederos).

Compra a granel lo que puedas

Legumbres, frutos secos o cereales a granel suelen salir más baratos que envasados, y puedes comprar justo la cantidad que necesitas sin desperdiciar el resto del paquete.

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